Un polémico partido arrebató la
ilusión de los rancagüinos de obtener su primera copa en el torneo nacional. En
cambio, Universidad de Chile se tituló como el campeón del apertura dejando
atrás el sabor amargo de su fracaso en
la copa libertadores.
Un triunfo de dos a uno en la final
de ida en Rancagua dejó a los celestes con la primera opción para levantar la
copa. Los goles de Rodrigo Rojas y Enzo Gutiérrez le permitieron sacar una
ventaja que sólo se vio disminuida con el descuento de Guillermo Marino al
minuto 28. Con este resultado,a
O’Higginssólo le bastaba empatar o perder por la mínima diferencia en el Estadio Nacional.
El duelo de vuelta estaba previsto a
las 15:30 de este lunes. 40 mil personas llegaron a presenciar un partido que
prometía intensidad, buen juego y emoción por la capacidad de los jugadores. No
quedaron decepcionados.
En los primeros minutos del encuentro
Universidad de Chile buscaba la apertura del marcador llegando con buenas
jugadas al arco rival, pero una mano de Marcelo Díaz en su área, frustro los
planes de la U y el juez cobra la pena máxima: penal para los celestes. Una
impecable ejecución de Ramón Fernández a los 31 minutos dejaba el marcador uno
cero a favor del capo de provincia.
El segundo tiempo se inició con los
ánimos encendidos y genero roce entre los dos equipos. Enrique Osses el árbitro
del encuentro no dudo en amonestar a varios jugadores. Al minuto 30 del segundo
tiempo, el réferi cobró un penal inexistente a favor de los azules. El jugador
de O’Higgins fue a la pelota y Guillermo Marino llega tarde a disputar el balón.
No hubo infracción. Con un potente disparo, Charles Aránguiz marca la igualdad
entre O’Higgins y Universidad de Chile.
En otra jugada polémica, el árbitro
expulsó al capitán de la Universidad de Chile José Rojas y al defensor de
O’Higgins Julio barroso por protagonizar un altercado en el área de Marín. El
problema fue que el zaguero azul fue el que golpeó a su rival. El jugador
celeste nunca lo hizo.
Un gol de los chunchos y el partido
se iba a penales. Los celestes defendían el ataque azul como podían y la U
intentaba por todos los medios forzar una oportunidad para quedarse con el
trofeo. En una decisión más que discutible, Enrique Osses alargo el tiempo
extra en cinco minutos lo que mitigo en la ansiedad de los rancagüinos.
Guillermo Marino a los 92 minutos marca el gol de la U y deja la cuenta 2-1. En
esas instancias el campeón se definía desde los 12 pasos.
La tanda de penales mantenía a los
espectadoresen nerviosismo y emoción. La lista de pateadores fue la siguiente: Aranguiz,
Diaz, Ruidiaz, Cereceda y Marín eran los encargados de darle la alegría a los
azules; por otro lado, Rojas, Suárez, Opazo,Guitiérrez y López soñaban por
levantar la copa.
Los penales fueron un desacierto
total para los jugadores de O’Higgins. Un tiro fallado y dos tapadas de Herrera
sepultaron a los rancagüinos. En cambio dos aciertos de la U, de Aranguiz y
Ruidiaz, llevaron a la Universidad de Chile a conseguir el tercer campeonato
consecutivo, hecho inédito en la historia del club.
Quizás, el cuestionado arbitraje de
Enrique Osses empaño la final del torneo de apertura. Sus equivocaciones
dejaron con un sabor amargo a los hinchas de O’Higgins que vieron como la
posibilidad de salir campeones por primera vez, en sus 52 años de historia, se
truncaban.
Etiquetas : Fútbol nacional, Primera A

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